Poe: Los crímenes de la calle Morgue


De entre todas las historias que puede contar el ser humano, las que expropian con mayor fuerza la atención de la mente son aquellas que hablan del ingenio de la mente; llámelo usted narcisismo neuronal, está en todo su egocéntrico derecho.

Allan Poe explotó esto en su cuento “Los crímenes de la calle Morgue” manteniendo así la atención en el lector de principio a fin. Y es que si al hecho de narrar una historia en la cual su argumento se soporta en la avidez del intelecto humano, se le suma un homicidio brutal, una investigación policial y, no estando de más, un orangután, pues la historia se suspende en un plano sumamente entretenido. Tal es esta historia.

Allan Poe nos muestra una historia narrada por uno de sus protagonistas, como es característico en varios de sus cuentos, en lo que se da lugar al asesinato de dos damas, Madame l’Espanaye y su hija Mademoiselle Camilla, en sus propios aposentos. Se inicia una investigación sobre el caso en la cual se interroga a todos los testigos del hecho, ninguno de los cuales vio el asesinato, pero acudieron a los gritos provenientes desde el recinto del siniestro. Esta no tiene resultados y se sume en la total incertidumbre.

El narrador y su amigo, Dupin, analizan todos los reportes publicados en la prensa y se mantienen atentos a cada nuevo acontecimiento. Dupin se muestra lo suficientemente astuto para, después de analizar el caso y visitar el lugar de los hechos, concluir que el autor del crimen fue un orangután y que seguramente era propiedad de un marinero. Increíblemente acierta, pues tras atraer al marinero con falsas expectativas, este les cuenta todo lo sucedido; de cómo el orangután escapó de su dominio, cómo el orangután asesinó a las damas y de cómo, horrorizado, escapó del lugar antes de que llegaran a él los testigos.

Si bien es audaz la forma en que Allan Poe devela el alto nivel de análisis de Dupin, exagera en su alcance preciso de la conclusión, al cual sólo se le escapan detalles del doble homicidio sólo sabidos de la boca del propietario de la bestia y único testigo del crimen. Sin embargo, no se puede obviar el desenfrenado sentimiento de suspenso en la lectura, únicamente alcanzable cuando se está cerca del conocimiento completo del misterio celosamente atesorado durante la narración.

Una vez más nos digerimos un cuento con contenido filosófico, suspenso, intelecto, violencia y sangre, como es de esperar de este gran autor.

Anuncios

One response to “Poe: Los crímenes de la calle Morgue

  • Simio

    Excelente análisis sobre el egocentrismo y narcisismo del “intelecto” mental humano. Esta situación la explota también el escritor inglés G.K. Chesterton, quien juega a través del relato con el esclarecimiento de hechos ya ocurridos y explicados en el mismo, de hecho es la principal característica de los cuatro libros sobre las historias del padre Brown, en estas historias el investigador, sacerdote y genio se adelanta al intelecto del lector quien lucha por esclarecer la historia antes de leerla y quien no deja de asombrarse con el resultado del proceso de investigación.

    P.S: El poema A Hymn: O God of Earth and Altar, del mismo autor suena muy bien en la voz de sir Bruce Dickinson en la canción Revelations.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: